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A Manrique Fernández Moreno
Era un hombre colgado de un filamento
que mentaba filos propios y ajenos
que besaba en bicicleta, en limusina, en carrindanga
Era un hombre colgado de una calamidad
(como una frutita entre pintoresca y venenosa)
que se apaciguaba espantando a entes y carteros
Tenía una novia el hombre que colgaba
tenía una novia que lo tenía a él
de quien recibía esquelas embadurnadas con degenerados incentivos
mientras mate va, whisky viene
se empedraba la pata
Era un hombre colgado de su bibliografía.
Antologia del Empedrado, Libros del Empedrado, 1999
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